Charango Maulincho

El charango se origina a través de la modificación de un instrumento de cuerda de origen europeo, proveniente de la región altiplánica de los Andes durante la época colonial. Generalmente se menciona a la Mandolina como el instrumento en que se basó la confección del charango, sin embargo se señala a la vihuela como la base para su construcción. En cuanto a su región de procedencia, el charango reconoce a la ciudad de Potosí (Bolivia) como la cuna de su nacimiento.

 

La característica que diferencia al Charango Maulincho o Walaycho (Denominación usada en Bolivia) de sus hermanos es que este posee un cuerpo más pequeño, construido en base a madera ahuecada o de armadillo y tiene una cuerda vibrante de metal de menos de 30cm y su afinación: Temple diablo.

 

Durante el siglo XX el charango se utilizaba solamente en las regiones rurales, y era muchas veces despreciado por los habitantes de las ciudades, considerado un “instrumento de indios”. Alrededor del año 1900 este instrumento fue ingresado al ámbito urbano; en 1944 el Boliviano Mauro Núñez empezó a divulgar la música folclórica con charango y también a reinventar la música de este instrumento. Mauro Núñez también fue constructor de charangos bolivianos y posteriormente crearon estilos propios en la música andina hasta hoy llevando el charango a las salas de concierto.